31.8.11

30.8.11

El arte en la fachada



Si la sociedad en general es víctima de una cultura de la imagen, la arquitectura no es ajena a este fenómeno. Mucho podría hablarse de la fotografía de la arquitectura como paradigma de esa tendencia, pero sin salirnos de los elementos propios del mundo edificado, es la fachada la que asume ese papel visual. Dentro de esta dinámica, muchos son los arquitectos que recurren a colaboraciones con artistas para tratar de amplificar la carga expresiva y conceptual de las fachadas de sus edificios.

Durante este mes de agosto se ha inaugurado el Auditorio y Centro de Convenciones Harpa en la capital islandesa, Reykjavik.
El proyecto de regeneración urbana y ampliación del área este del puerto de Reykjavik presentaba como su principal elemento tractor e icónico este nuevo centro de congresos. La desastrosa situación económica de Islandia y su posterior bancarrota en 2008 hizo que la gestión del proyecto pasase de manos privadas a manos de la administración pública, lo que obligó al equipo de arquitectura danés Henning Larsen Architects a colaborar con profesionales locales entre los que destaca el artista danés-islandés Olafur Eliasson.


La intención general del plan urbano era la de transformar esa zona de la ciudad, y convertirla en nuevo centro capaz de revitalizar la economía. La construcción de una gran plaza rodeada de zonas comerciales y de oficinas, edificios residenciales e instituciones educativas, generaría un nuevo barrio dinámico y joven abierto a los negocios. El nuevo Auditorio Harpa, se convertiría así en el referente urbano ya que su impresionante situación en el límite costero junto con su poderosa silueta modificarían la imagen urbana del ámbito.
Henning Larsen recurrió al dialogo con la naturaleza del lugar para establecer las ideas principales del proyecto, así las cuatro salas del edificio se organizan en volúmenes cerrados cuyas formas recuerdan las montañas volcánicas que rodean la ciudad y que configuran el imaginario colectivo de los habitantes de Reykjavik.

Las tres salas menores se abren hacia el lado sur del edificio, mientras que en el lado norte se sitúan los servicios complementarios, tales como oficinas, salas de ensayo y vestuarios y las zonas de carga y descarga. En el centro de estas dos áreas se encuentra la sala de conciertos principal con una capacidad de 1.800 butacas. Las salas hacen referencia a elementos únicos de la naturaleza islandesa, así si la sala de conciertos con su color rojo intenso se relaciona con los cráteres volcánicos de la isla, la geometría de otra de las salas reproduce la del cristal silfburger, un cristal transparente de calcita que únicamente puede encontrarse en Islandia.

En un país como Islandia la naturaleza no es únicamente un valor ecológico o medioambiental, sino que posee una componente equivalente al patrimonio cultural de países como Grecia o Italia. Por este motivo la luz polar del norte, el océano, los volcanes y la lava o el resplandor del cielo fueron traídos como motivos de integración por el artista Olafur Eliasson a la fachada del Harpa. Las complejas geometrías vidriadas del edificio multiplican con sus angulaciones los reflejos generando una expresión cambiante según el ángulo visual, lo que proporciona infinidad de percepciones.

Construidas con diferentes tipos de vidrios y acero, a partir de un sistema modular de poliedros de doce lados inspirado en las formaciones de rocas basálticas de la isla, componen un juego caleidoscópico de colores. En el sur, una composición de más de 1.000 módulos captura y refleja la luz natural, cambiando drásticamente la transparencia, la capacidad de reflexión y el color de la fachada a medida que cambian las estaciones. En el resto de los lados, el sistema tridimensional se simplifica, lo que da lugar a fachadas planas de polígonos de cinco o seis lados, que juegan con los reflejos del agua, las plazas de acceso o los barcos de los muelles cercanos.

Se hace así realidad la idea de Eliasson, de desmaterializar el edificio como entidad estática y dotarlo de vida, para responder al colorido cambiante propio de la latitudes del norte en la que la luz rasante se carga de colores azules o rojizos en función de la hora y la época del año.

Este nuevo centro de conferencias que busca simbolizar el renovado dinamismo de Islandia, presenta sin embargo una contradicción como mínimo llamativa. La planta y la geometría interior del edificio, así como la de las salas podría calificarse de correcta, incluso de clásica, lo que contrasta con la elaborada fachada. Parecería que a un esquema funcional estándar, adaptado correctamente por la oficina de Larsen a los condicionantes concretos del lugar Olafur Eliasson le hubiese añadido un vestido de gala, un rostro que pretende sorprender.

La intervención del Eliasson podría considerarse en este caso cosmética, aunque en un edificio pretendidamente innovador la fachada es el único elemento que responde a esta cuestión, dejando todo la carga expresiva y conceptual a este elemento.
Si la cara es el reflejo del alma, la fachada debería serlo del edificio, aunque en tal vez demasiadas ocasiones parece que toda la arquitectura se esta reduciendo a una cuestión epidérmica y superficial, reduciendo a una imagen toda la esencia de la obra construida.






VAUMM _ iñigo garcia odiaga _ publicado en ZAZPIKA 28.08.2011

26.8.11

jain garden house in Rajasthan


Dharamshala (casa para huéspedes religiosos) en Rajasthan para ofrecer a los peregrinos hospedaje y confort en esta región.

Extrema no-violencia, renuncia absoluta, aislamiento estricto y austeridad son parte de sus creencias religiosas. Conceptos profundos de la función del espacio y del tiempo propios del jainismo que el diseño trata de expresar.

Matharoo architects ha revitalizado el lenguaje de Le Corbusier, Kahn, y los primeros modernistas de la India en sus numerosos proyectos premiados con profunda preocupación por la materialidad y el programa.
Funcionalidad y contención extrema mediante el uso de materiales naturales expuestos en bruto como único ornamento. La práctica de Matharoo architects se extiende también al diseño de productos y automoviles.










15.8.11

COLONIZAR LO URBANO

fotografía: Acampada del 15M en la puerta del Sol. PAUL HANNA

Desde el punto de vista de la arquitectura y el urbanismo, las acampadas del movimiento 15M han vuelto a poner de actualidad diferentes ocupaciones del espacio urbano, realizadas a partir de protestas sociales.

fotografía: Acampada del 15M en la puerta del Sol. ASIER RUA

La toma del espacio común por parte de los ciudadanos tiene uno de sus primeros referentes en la ocupación de los parques públicos de las ciudades alemanas tras la Segunda Guerra Mundial. Con las ciudades arrasadas por los bombardeos de la guerra y las redes de la logística de los alimentos inoperativas, los habitantes de las ciudades se enfrentaron a la ausencia de alimentos y vivienda ocupando los espacios verdes.
Se aprovechó todo el terreno disponible, desde jardines particulares, campos de deportes y parques hasta cualquier espacio apto para el cultivo, para colocar un pequeño barracón construido con materiales de derribo de la guerra y auto abastecerse a partir de pequeñas huertas. Una buena constatación de estos momentos son las fotografías de un Reichstag en ruinas cuya explanada delantera ha sido colonizada por cientos de pequeñas huertas.
La reconstrucción de las ciudades borró por completo estas prácticas y la recuperación de la vida urbana fue llevada a cabo con fuertes desalojos y protestas en algunos casos.

fotografía: Huertas urbanas frente al Reichstag. Berlín

Durante la crisis económica que golpeó Estados Unidos en la década de los años 70, la actividad inmobiliaria de Manhattan decayó considerablemente. Muchos proyectos de la zona baja de la isla se paralizaron llenándose el área de solares abandonados y vacíos que se convirtieron en un foco de delincuencia y problemas vecinales.


Un grupo de amigos se agrupó para formar un movimiento que se denominó Green Guerrillas, ocuparon un solar y mediante el trabajo colectivo lo convirtieron en un jardín colectivo auto-gestionado. El trabajo comunitario les ha permitido transformar gran número de solares municipales en jardines comunitarios, pequeños parques y huertos urbanos, entre otras cosas.

fotografía: ALDO VAN EYCK parque de juegos entre medianeras

El holandés Aldo Van Eyck es probablemente el primer arquitecto que desde la disciplina urbanística propuso la ocupación de solares. En el contexto de la posguerra en una ciudad destruida y sin recursos las intervenciones de Van Eyck representan la lógica de la gestión de los recursos para obtener los máximos resultados, propiciando la recuperación por parte de los niños de un gran número de espacios en desuso que el convirtió en parques infantiles.


El bajo coste de los proyectos, ya que la intervención desde el punto de vista constructivo es mínima, supone un cambio cualitativo en la percepción, funcionalidad y finalidad del espacio público, y plantea un nuevo debate sobre los modos en los que se debe urbanizar el espacio público.

fotografía: Recetas Urbanas _ SANTIAGO CIRUGEDA

En España se han dado casos similares como los proyectos desarrollados por Santiago Cirugeda, con una propuesta de ordenanza municipal y ocupación temporal de solares. Un catálogo recoge los solares existentes y los que aparecerán gracias a los derribos de edificios deteriorados del centro de Sevilla. Los usos temporales en los solares públicos se van concretando después de desarrollar proyectos de participación ciudadana con los vecinos de los barrios afectados.
En el caso de los solares privados se pueden plantear convenios de cesión de los mismos para uso público durante plazos definidos, donde se definan contraprestaciones y beneficios para los propietarios en el momento de la gestión de las licencias de obra para la edificación prevista, por la reducción de sus tasas.

fotografía: Recetas Urbanas _ SANTIAGO CIRUGEDA

fotografía: esto no es un solar

En la misma línea se encuentra la iniciativa "esto no es un solar", promovida por la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda y conducida por los arquitectos Patrizia di Monte e Ignacio Gravalos surgió para dar respuesta a diversas demandas planteadas por los vecinos. Por un lado el proyecto genera usos públicos temporales en solares vacíos, que evitan el déficit de equipamientos en muchos barrios y por otro genera empleos entre parados de larga duración que se ocupan de las labores de acondicionamiento de esos espacios.


fotografía: esto no es un solar

La iniciativa, que da solución a un problema actual generalizado en todas las grandes ciudades, ha tenido muy buena acogida entre los vecinos. Estos espacios han sido equipados con actuaciones de bajo coste y bajo impacto para uso deportivo, cultural, infantil o recreativo y son de libre acceso, para todos los públicos, bajo la única premisa de disfrutarlos y mantenerlos.

fotografía: esto no es un solar

Una característica común en todas estas intervenciones de diferente índole pero con objetivos comunes ha sido siempre la temporalidad. Todas estas intervenciones tienen y han tenido un carácter efímero, condición que forma parte de la naturaleza reivindicativa del espacio, que mediante la ocupación temporal se convierte en un artículo de protesta más, en una constatación de que la calle es de los ciudadanos y no de los que la gestionan. Esa precisamente ha sido uno de los aciertos más poderosos del 15M, el de reivindicar la calle, el espacio urbano para el uso de los que lo habitan.


fotografía: Acampada del 15M en la puerta del Sol. JASPER JULIEN

VAUMM _ iñigo garcía odiaga _ publicado en ZAZPIKA 2011.08.14




14.8.11

Odisea del espacio

Entre Dresden y Berlín esta emergiendo el mayor lago artificial de todo el paisaje Europeo. Los antiguos campos mineros de extracción de lignito se están convirtiendo en una tierra de lagos. Los poderosos cráteres resultado del trabajo de extracción de los buscadores de lignito están siendo inundados. De este modo el antiguo paisaje lunar propio de la minería se está transformando en un mundo de agua. De los treinta lagos, diez serán conectados mediante canales navegables. Justo en el centro del complejo sistema acuífero artificial se levanta el monumento del lago Lausitz. Un símbolo inconfundible que ofrece una vista panorámica del paisaje del lago.

Cuando en el futuro el agua y la vegetación colonicen de nuevo el paisaje terrestre devolviéndoselo a la naturaleza el monolítico, recordará el pasado industrial del área. El monumento es obra del estudio de paisajismo de Stefan Giers

Sus dos caras, una escultórica definida por la escalera que asciende los 30 metros de altura hasta la terraza superior y la otra lisa y abstracta como el monolito de los simios de la película 2001: Odisea del espacio resumen la expresividad de la pieza.