
Situado en el corazón de la ciudad de Celje (Eslovenia), el nuevo mercado se ha diseñado como una plaza cubierta en contacto directo con el espacio urbano que lo rodea.
La cubierta metálica se ha plegado subdividiéndose en piezas con diferentes alturas y pendientes para permitir la entrada de luz directa durante el día, sin necesidad de luz artificial adicional.
El color monocromo del conjunto crea un fondo espacial neutro sobre el que destaca la diversidad de colores de las frutas, las verduras y el resto de productos que se exponen. De esta manera, el trabajo del arquitecto sólo se concibe completo cuando el mercado se encuentra lleno de visitantes.




